A fines de marzo pasado el titular del Juzgado del Trabajo N°63, Raúl Horacio Ojeda, hizo lugar al pedido presentado por la Confederación General del Trabajo (CGT) y frenó la aplicación de la casi totalidad de la polémica reforma laboral que aprobó el Congreso de la Nación a instancias del gobierno de Javier Milei. En su fallo, el juez Ojeda dispuso la suspensión de 82 artículos de la reforma laboral por medio de una medida cautelar hasta tanto resuelva la cuestión de fondo.
Días más tarde a Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, con las firmas de los jueces Víctor Arturo Pesino y María Dora González, resolvió otorgar efecto suspensivo a la apelación que presentó el gobierno de Milei contra la medida cautelar de primera instancia y así entraron en vigencia nuevamente los artículos antes suspendidos.
Presuroso, Milei premió a Pesino y en menos de 24 horas oficializó el pedido del Ejecutivo para que el camarista pueda permanecer en su cargo por 5 años más a pesar de haber alcanzado la edad jubilatoria según manda la Constitución Nacional.
Ahora, el juez Ojeda denunció presiones del Ejecutivo. “Hay algo pesado, mucho interés en juego”, advirtió este lunes el magistrado en diálogo con Radio 750.
La semana pasada Ojeda fue denunciado por el líder del Movimiento Empresarial Anti Bloqueos (MEAB), Juan Méndez, quien lo acusó de supuesto abuso de autoridad por haber dictado una medida cautelar que suspendió la aplicación de la Ley N° 27.802 de Modernización Laboral, bajo el argumento de que ese fallo violaba la Constitución y afectaba millones de contratos de trabajo.
“Lo que ocurre es que no tienen argumentos técnicos para rebatir lo que puse en las resoluciones. El carpetazo viene por el lado de qué trabajé para Carlos Tomada. Bienvenido sea, porque creo que fue el mejor ministro de Trabajo”, afirmó Ojeda sobre la avanzada contra él en redes sociales a cargo del muy bien rentado ejército de trolls al mando de la Casa Rosada.
Ojeda explicó que trabajó para el ex ministro de Trabajo durante los gobiernos de Néstor Kirchenr y Cristina Fernández como asesor técnico. “Lo que en la calle se llama un ‘ratón de biblioteca’. Mañana van a decir que soy hincha de San Lorenzo o alguna otra pavada así. Porque no pueden decir nada contra una resolución que tiene peso propio”, sentenció Ojeda.
Acerca del planteo de inconstitucionalidad de la reforma laboral presentado por la CGT, Ojeda afirmó: «yo no puedo emitir opinión al respecto, porque no dicté la resolución de fondo. Y si digo algo, me quitan la causa».
De todos modos, advirtió que “el ambiente está muy revolucionado y los actores sociales también”. “El hecho de que me hayan atacado tanto, indica que hay algo ahí. Hay algo pesado, de fondo, mucho interés en juego”, resaltó el magistrado.
Según describió, “nunca en el ambiente académico, algo a lo que el periodismo está ajeno, se generó tal fervor”. “Hay análisis por todos lados y las opiniones no son muy favorables”, dijo.
“Hay mucha opinión en contra. Y los que están a favor son los que dicen ser autores de la ley”, insistió. Y dijo: “Seguro que va a terminar siendo la Corte la que falle. Porque el primer fallo lo voy a dictar yo, el segundo va a ser apelado, y ya sea que gane la CGT o las empresas, va a terminar en la Corte”.
“Los fallos de primera y segunda instancia son importantes porque van marcando la tendencia. Si yo dicto una sentencia favorable, la reforma queda en suspenso. Si la Cámara lo confirma, sigue en suspenso”, añadió, en tanto, sobre las instancias intermedias.



