El peronismo consiguió quórum para sesionar en el Senado con el apoyo de los gobernadores y presiona para que se vote el proyecto de jubilaciones.
Además de los 34 senadores peronistas, se sentaron los radicales Martín Lousteau, Pablo Blanco y Maxi Abad; la larretista Guadalupe Tagliaferri; los santacruceños Natalia Gadano y José María Carambia; la cordobesa Alejandra Vigo y Camau Espínola, que acaba de cerrar un acuerdo con el gobernador correntino Gustavo Valdés por obra de Santiago Caputo.
El Jefe de Gabinete, Guillermo Francos, salió a hablar en A24 minutos antes de que arrancara la sesión para hablar de un «golpe institucional» del kirchnerismo.
Lo mismo dijo Patricia Bullrich en Twitter. «Están planteando un golpe institucional y llevarse puesto el Senado. Las instituciones, las normas y la República se respetan», dijo la ministra de Seguridad. El Gobierno entonces califica de golpe a que la oposición junte el quórum en el período de sesiones ordinarias en el Congreso para votar leyes, una interpretación cuanto menos extraña de la palabra golpe.
