El peronismo va a objetar la privatización de AySA por el escándalo de la offshore de Curazao

El escándalo por la privatización de AySA sigue creciendo y en el peronismo preparan una objeción a la operación del gobierno libertario. En la mira está el precio de venta del 90% del paquete accionario y ahora apuntan al misterioso fondo offshore que armaron los empresarios Mauricio Filiberti y Walter Román.

A días de la firma del contrato del gobierno con el consorcio que se quedará con la mayoría accionaria de AySA, desde el peronismo salieron a cuestionar el precio de 340 millones de dólares que aceptó Milei para entregar la empresa que provee agua potable y cloacas a 14 millones de personas en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense.

«El concepto privatización es muy generoso, AySA fue mal vendida», planteó el diputado nacional Guillermo Michel. El gobierno de Milei nunca explicó cómo realizó la cotización de la empresa.

Escándalo en la privatización de AySA: se bajó Manzano y se metieron los Neuss

«Las empresas se venden con un concepto que se llama EBITDA, que es la utilidad futura. Es decir, cuánto gana una empresa por año. Y en función a cuánto gana una empresa por año es que se valúa la empresa. Si mirás el último balance de AySA, la utilidad operativa fue de aproximadamente 270 millones de dólares y el 90% se vendió en 340 millones», explicó Michel en Futurock.

«Es decir que con 1,3 años de utilidad la recuperaste. Esa valuación no existe en ningún indicador de ninguna empresa del mundo, estás asegurando un retorno de más de 10% en dólares por año», agregó el entrerriano. «Con un agravante: no es que se está concesionando el servicio, se transfieren las acciones. Esas acciones las pueden usar como garantía para salir a buscar crédito y pagar lo que la empresa supuestamente vale. O sea, se paga sola», completó.

Otro cálculo que hacen en el peronismo es que AySA tiene 4 millones de usuarios que pagan un promedio de 30 dólares por mes. La empresa se vendió a un estimado de 85 dólares por cada usuario, con lo que la recuperación de la inversión será inmediata.

Como si fuera poco, el gobierno acaba de concederle un nuevo aumento de tarifas que golpeará a casi dos millones de usuarios residenciales, el 60% del total, con subas promedio del 22,6%. El argumento es que otro 20% tendrá bajas.

La privatización de AySA quedó en manos de Transclor, la empresa de Mauricio Filiberti,  «El Rey del Cloro» que la semana pasada estuvo en la cena de la Fundación Faro de Santiago Caputo. Filiberti es el mayor proveedor de AySA y ahora directamente controlará la empresa.

En el consorcio aparecen como asociados Rowing SA, la constructora de Walter Román. Los Román son una empresa en crecimiento en el universo libertario y ya se metieron en el negocio de la Hidrovía. La sospecha en el mundo de los negocios es que detrás suyo están camuflados los hermanos caputistas Neuss.

También están la brasileña Arcos, que opera el servicio de agua en Río de Janeiro y es la socia técnica del consorcio, y el misterioso fondo de inversión PHX que tiene el 55 por ciento (Filiberti tiene el 10%, Román el 20% y Arcos el 15%).

Al momento de su aparición en la licitación PHX era un absoluto desconocido del empresariado argentino. El diario La Nación reveló este martes detalles de la curiosa conformación societaria del fondo, que estaría controlado en las sombras por Filiberti y Román.

El 18 de agosto pasado se constituyó en Londres PHX Aqua Limited, con una acción de una libra que no fue pagada, registrada en la misma oficina que Rochester Holdings, otro fondo de Filiberti. El 24 de agosto se inscribió en Ámsterdam PHX Aqua AR, con un capital de un euro, que tampoco fue pagado, y ningún empleado. Según cuenta la periodista Sofía Diamante, el último eslabón es Phoenix Global Investment Fund, un fondo constituido en 2016 en Curaçao, sin ninguna cara visible.

Aunque las dos sociedades suman un euro y una libra de capital, y el pliego exigía a los oferentes un patrimonio neto de US$300 millones o US$1000 millones en activos bajo gestión, el gobierno de Milei igual les dio por cumplido el requisito.

Otro dato interesante es que el nombre se parece al de Phoenix Global Resources, la petrolera que tiene como accionista a José Luis Manzano que es socio de Filiberti en Edenor. En el sector se daba por hecho que Manzano participaría de la compulsa por AySA, pero a último momento se bajó de manera llamativa.

Con noticias de LPO

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