La CGT se reúne mañana para definir paros por actividad contra el Gobierno

Luego de una victoria diplomática en la OIT, la Confederación General del Trabajo (CGT) vuelve a la ofensiva contra el Gobierno y analiza un paquete de acciones contra la administración de Javier Milei tras la reglamentación de más artículos de la Reforma Laboral.  Este miércoles el triunvirato se reunirá con cada una de las confederaciones que representan a las distintas ramas de actividad en el país. El objetivo es analizar el estado de situación en cada rubro y de encontrar la forma de sostener en el tiempo medidas de protesta y reclamo.

“La idea es que las medidas vayan más allá de un paro de actividades. Pensamos en la semana social francesa. Tenemos que ser creativos”, dice uno de los dirigentes de la mesa chica cegetista en relación con las protestas en Francia contra la reforma jubilatoria de Macron. La propuesta es que las distintas confederaciones alternen las medidas por sector y durante varias semanas. Tampoco se descarta una movilización.

“Es necesario que pensemos todos juntos. Este clima social hay que entenderlo, para los líderes sociales es un desafío. Lo social está raro, con gente de mal humor, agobiada por las deudas, pero con reacciones extrañas”, evalúan en la CGT. Creen que la línea es delgada y que tirar de la cuerda social puede terminar siendo contraproducente. Ven clima de movilización pero ante temas puntuales que generan adhesión como fue el último Ni una Menos.  Tras la cumbre con los representantes de las confederaciones del transporte, energía, industria, espectáculos y todas las que forman la CGT, se convocará al Consejo directivo para definir qué camino de protesta tomar.

Las medidas de acción van en paralelo con la judicialización de la reforma laboral que sigue tramitándose en los tribunales. Los decretos que reglamentaron el fin de la ultractividad y otros puntos clave que estaban pendientes también serán recorridos en materia judicial. Desde el triunvirato y el equipo legal instruyeron que lo haga cada gremio por separado para así lograr que los amparos los resuelva la justicia laboral y no los tome el fuero Contencioso Administrativo Federal, como sucedió con la presentación por inconstitucionalidad presentada por la CGT.

Los DNU cayeron como un baldazo de agua fría para los referentes sindicales ya que no habían sido anticipados por el Gobierno y se publicaron mientras las autoridades de la central acudían a la cumbre anual de la OIT. No hay diálogo de ningún tipo con la Casa Rosada.

Los gremialistas volvieron de Ginebra con ánimos renovados para luchar tras la victoria obtenida en la Organización Internacional del Trabajo donde lograron que la Argentina ingrese por primera vez en 25 años al listado de reclamos. En septiembre la OIT podría enviar una misión para evaluar el panorama de pérdida de derechos laborales en la era libertaria.

“Fue histórica la denuncia que hicimos con un fuerte respaldo de países europeos y regionales. Es un tirón de orejas importante porque están desmantelando el fomento del empleo registrado y el sistema de control estatal”, contaron.

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