En la misma entrevista en la que anunció que Pedro Lines será el sucesor de Marco Lavagna al frente del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que el Gobierno postergó la aplicación de la nueva metodología para medir la inflación.
«Marcos tenía como fecha implementarlo ahora, y con el Presidente siempre tuvimos la visión de que había que hacerlo cuando el proceso de desinflación estuviera totalmente consolidado», explicó el ministro de Economía. Pese a ello, aseguró que la salida del ahora extitular del organismo se dio en buenos términos y que no fue una sorpresa para el Palacio de Hacienda.
La nueva metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC) forma parte de los compromisos asumidos por el gobierno nacional con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la última revisión del acuerdo por 20.000 millones de dólares. El cambio central consiste en actualizar la canasta de consumo, incorporando los datos de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018, en reemplazo de la utilizada desde 2004.
Para enero, las consultoras privadas estimaban una inflación de entre 2,2% y 2,6%, lo que implicaba una desaceleración respecto de diciembre, cuando el IPC fue del 2,8%. El dato cobra especial relevancia para el equipo económico, ya que las bandas cambiarias se ajustan en función del índice que publica el Indec.
