Además, explicaron que cada mes, el Ministerio de Capital Humano, a través de la Subsecretaría de Políticas Universitarias, recibe un informe detallado de ingresos y gastos de la institución, cumpliendo con lo estipulado en las leyes de presupuesto y la Ley de Administración Financiera. La universidad también envía dos veces al año sus estados contables y cuadros de cierre al Ministerio de Economía, que luego consolida la información y la remite al Congreso de la Nación.
Para sustentar su respuesta, la institución recordó que durante el gobierno de Mauricio Macri, el Estado Nacional impulsó numerosos convenios de cooperación técnica con la institución, al igual que lo hacen otras entidades como empresas, la Justicia Federal y el Congreso de la Nación. Esto, señaló la universidad, es un reflejo del prestigio y la transparencia de la casa de estudios.
El comunicado concluyó con un llamado a la responsabilidad en el debate público: “Queremos una universidad pública a la altura de la formación e investigación que nuestra sociedad necesita y ex presidentes que estén a la altura de lo que el debate público necesita: que no falten a la verdad, que no desconozcan lo que administraron”.
El cruce entre Macri y la UBA surge en un contexto donde el exmandatario afirmó que la universidad enfrenta una “crisis de transparencia” y aseguró que “desde 2015 no ha presentado ni una sola factura”. Estas declaraciones se alinean con la postura del oficialismo, que busca profundizar la auditoría de los fondos destinados a las universidades.