El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, concluyó sus actividades proselitistas este lunes con un acto frente al Monumento a Abraham Lincoln en Washington. En el tramo final hacia las elecciones legislativas de este martes, el mandatario definió las elecciones como «las más importantes» de la historia del país.
Durante su discurso, el jefe de Estado apuntó directamente contra los postulantes de la oposición. «El Partido Demócrata ha nominado a los candidatos más radicales y peligrosos en la historia de Estados Unidos», declaró ante sus simpatizantes.
En esa línea, acusó a sus rivales políticos de ser «yihadistas y miembros de los Hermanos Musulmanes», un cuestionamiento dirigido a Abdul El-Sayed, candidato demócrata al Senado por Míchigan que aspira a ser el primer senador musulmán de la nación.
Las encuestas anticipan una dura disputa en el Congreso
La presentación de Trump marcó el final de una gira que incluyó 25 actos por diversos estados. Sin embargo, los sondeos de opinión señalan un escenario adverso para el oficialismo, con posibilidades de que históricos bastiones republicanos como Texas, Iowa y Kansas voten por opciones demócratas.
De acuerdo con el modelo de pronósticos de Decisión Desk HQ, el Partido Demócrata cuenta con un 84% de probabilidades de quedarse con la Cámara de Representantes y un 65% de chances de recuperar el control del Senado.
Qué se vota y cuál es el impacto político
En la jornada electoral de este martes se renovarán las 435 bancas de la Cámara de Representantes y 35 lugares en el Senado. Adicionalmente, los votantes definirán 36 gobernaciones estatales y múltiples cargos locales.
El resultado de las urnas puede alterar el curso del mandato presidencial:
-
Si la oposición gana ambas cámaras: Los demócratas contarán con la facultad de iniciar investigaciones sobre la administración de Trump y su familia, frenar designaciones del Ejecutivo, bloquear la financiación de la guerra en Irán y reabrir el debate sobre la continuidad de la agencia migratoria ICE.
-
El objetivo republicano: El oficialismo busca conservar el dominio de al menos una de las dos cámaras legislativas para forzar al Partido Demócrata a negociar la aprobación de las partidas presupuestarias.
