El Dr. Llugdar y la Dra. Casagrande Valdueza expusieron sobre obras literarias de su autoría. Fueron invitados por la Universidad Autónoma de Encarnación.
La 22ª edición de LibroFeria se concretó en la ciudad paraguaya de Encarnación, a la que fueron invitados como disertantes el vicepresidente primero del Superior Tribunal de Justicia, Dr. Eduardo Llugdar y la Dra. Érika Casagrande Valdueza, jueza de Control y Garantías con competencia penal juvenil de la Circunscripción Capital.
En la que se denominó Noche Jurídica, el magistrado santiagueño se refirió a su obra “Miradas Constitucionales Divergentes”, brindando su opinión y análisis sobre cuestiones normativas y jurisdiccionales vinculadas a las Cartas Magnas, ocasión en la que se generó un interesante intercambio con el público.
Su intervención coronó una propuesta en la que el constitucionalismo, los derechos humanos, la historia judicial y la función de los jueces encontraron un mismo escenario, reseñaron los organizadores.
Asimismo, apuntaron que su alocución reflejó la experiencia de quien conoce profundamente la magistratura, con una extraordinaria capacidad para convertir cuestiones complejas en conceptos accesibles.
Por su parte, la jueza penal habló sobre la defensa de los derechos fundamentales, mediante una exposición clara, rigurosa y comprometida, ya que es coautora de la obra titulada “Temas de Derechos Humanos”, poniendo a disposición de los presentes ese trabajo, mediante un código QR de acceso gratuito.
La jornada se desarrolló en el Auditorio Central de la Universidad Autónoma de Encarnación, entidad que fue la organizadora del evento, al que asistieron estudiantes, magistrados, abogados, dirigentes gremiales referentes del mundo jurídico y académico, así como también el cónsul argentino en el vecino país.
Cabe apuntar que la apertura estuvo a cargo del ex rector de la Universidad Nacional de Misiones, Dr. Ricardo Biazzi, quien habló sobre “El Caso Dorneles”, obra de Sergio Alvez, que es una investigación que recupera la historia y el contexto de la primera condena judicial por violencia institucional en la República Argentina.
En la síntesis de lo que fue la propuesta, desde la organización apuntaron que ”el verdadero significado de la Noche Jurídica es comprender que el Derecho no vive únicamente en los códigos ni en los tribunales. Vive también en los libros, en las aulas, en la historia y, sobre todo, en quienes todavía creen que una buena palabra, una decisión justa y una conciencia recta pueden cambiar el destino de una persona”.