El Ministro de Economía, Luis Caputo, insistió este jueves -en el Simposio de Mercado de Capitales y Finanzas Corporativas del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IIAEF)- en que el Gobierno “no tomó deuda” y que la economía “está tremendamente en orden”. Sin embargo, los propios datos oficiales muestran otra realidad. La deuda bruta ya supera los 472.000 millones de dólares y el país sigue sin acceso a los mercados. Para explicar esa falta de confianza, el Ministro apeló a un “daño psicológico” heredado.
En ese marco, Caputo buscó darle una explicación a los números que hoy preocupan al Gobierno. Planteó que no hubo nuevo endeudamiento sino “refinanciación”, una práctica habitual -según dijo- en todos los países. Incluso deslizó, en tono de queja, que en Argentina “se nota más porque la gente lee diarios”.
Pero los datos dicen otra cosa. Según la Secretaría de Finanzas, la deuda pública bruta de la Administración Central alcanzó en febrero de 2026 los 472.135 millones de dólares.
Es una cifra que viene creciendo desde el inicio de la gestión y que tensiona la idea de que no hay nueva deuda.
El traspaso que explica parte del aumento
Uno de los mecanismos que usó Caputo fue el pasaje de pasivos del Banco Central al Tesoro. En concreto, obligaciones que antes estaban en el balance del BCRA -como las Leliqs- pasaron a convertirse en deuda directa del Estado, a través de títulos públicos.
El Gobierno presenta esta operación como un “saneamiento” del Central. Pero, en términos prácticos, implica que la deuda no desaparece; simplemente cambia de lugar dentro del Estado.
Refinanciar también suma presión
El ministro sostiene que renovar vencimientos no es tomar deuda: “Los países refinancian sus deudas y eso no es nueva deuda”.
Sin embargo, ese mecanismo -el rollover- implica emitir nuevos títulos para pagar los que vencen. En un contexto de riesgo país cercano a los 650 puntos, esa estrategia se vuelve cada vez más costosa y dependiente de conseguir financiamiento.
Al mismo tiempo, el propio Caputo confirmó que no habrá vuelta al mercado internacional: “No tenemos pensado ir al mercado”.
Más deuda por otras vías
El crecimiento de los pasivos no se limita a la deuda local.
- La deuda con organismos internacionales aumentó cerca de 20.000 millones de dólares.
- El uso de swaps y préstamos garantizados (REPOs) suma compromisos externos.
- El endeudamiento en pesos medido en dólares casi se duplicó. Pasó de 41.000 a 79.000 millones.
El argumento “psicológico”
Frente a este cuadro, Caputo optó -como hace habitualmente- por correr el eje de la discusión: “La economía está tremendamente en orden, pero hay gente que no puede evitar pensar que tiene que ir mal. El daño que hizo el kirchnerismo en la gente es brutal”.
Así, la desconfianza deja de ser un reflejo de los datos y pasa a explicarse como una percepción social distorsionada, un “daño heredado” del que el Gobierno se despega.
